Guerreras o Princesas

guerrera, irreverente, hija
¿Alguna vez has sentido una mirada tan penetrante, que te hace voltear?

Al girar, ahí estaba ella justo frente a mí, con los ojos enormes y expresivos que la han acompañado desde bebé, preguntándome con un tono sancionador: ¿Mamá, por qué tú no eres una como las demás, por qué no tienes cabello, tienes tatuajes y no usas vestidos? Tú eres de las princesas o de las guerreras?

Súbitamente mi corazón dio un salto e intenté recomponerme para no gritarle: ¡Porque me da la gana! Respiré mil veces conteniendo mi furia ante mi hija de 3 años, a quién he intentado criar como un ser humano crítico, con mentalidad propia, de guerrera y libertad de expresión , de modo que, fiel a los principios en los que como familia hemos ido creciendo, agarré el toro por los cuernos y así con esa tranquilidad que me define – ok no- le expliqué que los seres humanos todos somos distintos, que el  cabello, estilo y la elección de colores no nos determinan en lo absoluto, ni nuestra belleza ni nuestros talentos en la vida, pero mucho menos demeritan el amor infinito que podemos sentir por alguien.

Siguiente escena

Mi marido cruza la puerta, le hago guiño de “me URGE hablar contigo” y ya frente a él me desplomo llorando y diciéndole: NO LE GUSTO a mi hija; ¿cómo sucedió? si he pasado el tiempo desde que nació dedicada a ella, a sus insomnios, sus enfermedades, sus caprichos; cómo después de todo mi drive pa’ ser la mejor mamá del mundo a ella nomás “no le lleno el ojo” en este mundo de pequeñas guerreras el trabajo es más arduo.

Ante terrible drama, mi siempre paciente hombre, contesta con el tono irónico que lo caracteriza, ¿es neta pollo? (sí, si ya se, me dice pollo) por supuesto que le gustas, y si no pues para eso me tienes a mí, ¿qué no? y finaliza la “profunda” deliberación.

¡Aquí lo más importante es el AMOR!

Cuanta razón en una sola frase. Todas las mujeres como mamás deseamos ser el modelo a seguir de nuestras princesas o guerreras, aceptadas por ellas, sin embargo, por lo menos para mí, todo se resume en el AMOR, que ella me ame más que al pastel (bizcocho, torta) es lo que realmente me alimenta el alma, me motiva a mirarla a los ojos y repetirle una y mil veces que ella no necesita gustarle al mundo mientras se guste ella, que NADA ni NADIE tiene derecho a hacerla dudar de sí misma y no requiere de la aprobación de nadie para ser poderosa, guerrera y conquistar todo lo que se proponga, sin importar que la mujer que la crío porte tatuajes con orgullo y no se ponga un vestido floreado ni en defensa propia. De forma que no somos ni princesas, ni guerreras, simplemente somos.

Gracias por pasar por aquí.

Les dejo un link al artículo en el que me presento. Para que sepan un poco más acerca de mí. http://aladiabla.com/2019/03/25/quien-es-la-diabla/

Una respuesta a “Guerreras o Princesas”

  1. Macarena Saucedo Zavala dice: Responder

    😭😭😭me hiciste llorar!!! Sin duda siempre deseamos ser esa.imagen a seguir de nuestros peques, pero si hacemos todo desde el amor la magia aparece…. 🙂 gracias amé éste artículo!!

Deja un comentario